Realizamos la actividad sonora en el Jardín Digital, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, un lunes en la mañana y el objetivo era escuchar todos los sonidos del entorno y concentrarnos en alguno para responder algunas preguntas y reflexionar sobre el significado de dicho sonido.
El sonido que elegimos fue el de la escoba barriendo, ya que nos pareció el más rítmico y el que más sobresalía debido a su intensidad. A continuación, las respuestas a las que llegamos como equipo después de reflexionar y discutir nuestra experiencia haciendo este ejercicio.
10 preguntas a un oyente
- De memoria, ¿qué diría para
describir su sonido? ¿Cuál es la característica que más lo distingue?
Es un sonido constante, fuerte, rasposo
y llamativo.
- ¿Durante qué momento del día
o de la semana se oiría su sonido normalmente en este lugar?
De lunes a viernes en la mañana, aproximadamente entre 7:00 y 8:00 am.
- Desde que Usted llegó al
lugar, ¿cuán frecuentemente escuchó su sonido? ¿Mediría Usted su
frecuencia en minutos, segundos o milisegundos? ¿Su regularidad sigue un
patrón reconocible?
Desde que llegamos al lugar el
sonido comenzó y cuando nos fuimos aún seguía. Podemos medir la frecuencia del
sonido en segundos, ya que aproximadamente cada 3 segundos se originaba. Pero
no creemos que la regularidad siga un patrón reconocible ya que había
intervalos en los que desaparecía,
aunque cuando regresaba seguía apareciendo cada 3 segundos.
- ¿Cómo se complementa (o
rechaza) su sonido con los otros sonidos en su entorno?
Pensamos que el sonido se rechaza
porque el resto del entorno está casi en silencio, con sonidos ocasionales de
pájaros o murmullos de estudiantes, pero ningún sonido es tan fuerte como el
que estamos describiendo, por lo que destaca del resto y es el que distingue
con mayor claridad y facilidad.
- ¿Cuáles son los objetos en
su entorno que su sonido identifica directa o indirectamente? ¿Hay en su
entorno objetos y superficies que su sonido ayude a iluminar o esconder?
El tipo de suelo y la presencia de agua o basura que necesita ser
recogida.
Si bien nuestro sonido no elimina
el resto de los sonidos, por su intensidad si los hace menos ‘obvios’ para el
oído, por ejemplo, escuchamos la escoba, pero se escuchan menos los pájaros.
- ¿Cuáles son las
características sociales, geográficas o físicas de su entorno que su
sonido podría representar simbólicamente?
Nuestro sonido nos remite
al sonido ‘típico’ de la ciudad en la mañana, momento en que se limpian las
calles y se dejan listas para comenzar un nuevo día y una nueva jornada.
- ¿Suele Usted encontrar su
sonido en otros entornos? ¿Cuán parecidos son dichos entornos al que Usted
se encuentra ahora?
Sí, nuestro sonido se encuentra en
otros entornos y suena igual, debido a que el objeto que lo produce es muy
común y suele elaborarse con el mismo material. Aunque pensamos que el entorno
y el terreno en el que se utilice producirá variaciones en el sonido, pero
puede percibirse como el mismo a menos que se le preste mucha atención.
- ¿Puede su sonido asociarse a
algunas memorias de su pasado?
Nuestro sonido nos recuerda una
jornada típica
- ¿En qué forma cambió su
sonido desde el momento en que Usted llegó?
El sonido siguió siendo el mismo,
casi no cambio el ritmo ni la frecuencia. Lo que se modificó fue la cercanía
con la que se escuchaba, cuando llegamos al sitio se percibía muy lejano, pero
con el paso de los minutos llegó a escucharse en un primer plano y se convirtió
en el sonido predominante del entorno.
- En general, ¿cuál es la
contribución de este sonido a su experiencia de este entorno? ¿Tiene
alguna influencia en el humor o carácter de las cosas que lo rodean?
Pensamos que el sonido es llamativo
porque rompe con la tranquilidad del entorno, pero al mismo tiempo aporta vida
y movimiento al ambiente, impidiendo que éste sea completamente silencioso.
Aunque al inicio el sonido parecía solo ruido, poco a poco fue adquiriendo un ritmo al cual nos
acostumbramos.
Sin embargo, no creemos que el
sonido sea único de la facultad, ya que este tipo de objetos son utilizados en toda la ciudad.
Más allá de escuchar durante 10 minutos el entorno, pensamos que este ejercicio nos recuerda qué todos los objetos que nos rodean producen un sonido muy particular y qué sólo prestando mucha atención seriamos capaces de descubrirlos y atribuirles un significado que no hubiéramos pensado que podía tener.